Creo en la danza, ciertamente.
En la ligereza de los giros sobre el eje.
En el olor de la mandarina y las cerezas.
Y es en el giro sobre el eje
donde se quiebran los espejos
Allí respiro de momento, en
la danza del parto, en el nacimiento.
Habrá que asumirse, me digo.
Con la inseguridad terrible de los vocablos,
algo así como la preñez buscada y natural.








Muy grato ha resultado leerte, Andrea. No te conocía como poeta y me gusta mucho tu lenguaje y ritmo en la escritura.
Te escribiré con más calma ver si hacemos algo....
Un besito!
Amanda Espejo
Entre paréntesis...¿sabrás tú cómo cambiar el color de las letras o del fondo que no me permite leer?
Puchas!!!
Amanda Espejo
GRACIAS Amanda por tu comentario. En esto de ir y venir por las letras, a veces salto como conejo de estilo en estilo. Tengo ganas de publicar un material anterior a éste, y en esa estoy. Yo encantada me sumo, lo único que los fines de semana estoy más habible.
Las letras las cambias en periscopio/editor/diseño allí, buscas los comentarios y le pones el tipo y color de letra que quieras.
Cariños grandes!